Cifras publicadas en 2014 por Alemania, revelaron que cerca del 2% de la población mundial padece de Trastorno Afectivo Bipolar (TAB), una de las enfermedades psicológicas más comunes y en la cual las personas sufren cambios de ánimo inusuales.


A diferencia de quienes no sufren el trastorno, los que padecen TAB no tienen altibajos en su estado de ánimo como el resto de las personas, sino que sufren estados de “manía” (cuando están excesivamente felices) y otros de “depresión” (extremadamente decaídos), los cuales no pueden controlar y que no tienen una relación causa-efecto establecida.


Hay muchos mitos en torno al trastorno, como que pasan de un estado a otro extremadamente rápido, que no es tan necesario el consumo de medicamentos o que no pueden trabajar. Sin embargo, el Doctor Raúl Sánchez, psiquiatra y director de la Unidad de Trastorno Afectivo Bipolar de la Red de Salud UC CHRISTUS, explica que los pacientes con TAB pueden llevar una vida estable, siempre y cuando no descuiden su tratamiento, lo cual es muy complejo porque 1/3 de los pacientes suele dejar de tomar sus medicamentos.


El Doctor Sánchez explica que esta es una enfermedad neurobiológica crónica, pero controlable. Y para controlar el TAB no hace basta que una persona ponga de su voluntad -aunque siempre es necesario-, ni que tome medicamentos hasta que “se sienta bien” y luego los deje, sino que deben consumir fármacos de forma permanente.


Las personas con TAB pueden llevar una vida normal, estudiar, trabajar y tener hijos, pero para ello deben estar en tratamiento permanente y tener un buena red de apoyo.


Tener un cercano con alguna enfermedad psicológica no es sencillo y muchas personas no saben como comportarse, lo que puede resultar muy contraproducente para quienes padecen un trastorno. El doctor Sanchéz recomienda que lo principal, es aceptar que la otra persona padece una enfermedad y sobre todo, informarse al respecto.


¿Qué hacer frente a una crisis?


Lo primero, es saber reconocer cuándo una persona con TAB está sufriendo una crisis.

Fuente: Unidad de Trastorno Afectivo Bipolar (UTAB UC) de la Red de Salud UC CHRISTUS.[/caption]
Si el paciente presenta tres o más de estos síntomas, es que está viviendo un episodio de crisis, ya sea maníaco o depresivo. Ante esto, lo principal es no dejar sola a la persona y acompañarla durante el proceso.


El siguiente paso es llamar al médico de la persona que está viviendo la crisis. Además, es ideal que la familia tenga un plan de contingencia para saber que rol cumple cada uno durante una crisis y así mantener la calma y saber como se reaccionará.